La posible instalación de mega hidroeléctricas en la patagónia, ha generado la oportunidad de discutir sobre temas como: los relacionados con los impactos socio ambientales de dichos proyectos y el modelo de desarrollo económico que actualmente esta implantado en Chile, de lo que se evidencia entre otra cosas, un uso no sustentable de los recursos naturales: suelo, bosques, agua, etc.
Extraído de "Agrupación de Ingenieros Forestales Por el Bosque Nativo"
PRIMERA PARTE
Política energética, código de aguas y proceso de regionalización
"El marco político, que permite la instalación de algunos de estos proyectos, es ilegitimo" y se realizó bajo " un contexto político excepcional", como lo fue la Dictadura Militar de Augusto Pinochet, el que privatizo el derecho al uso de las aguas y de servicios como la Empresa Estatal de Electricidad.
Por otra parte, los proyectos de empresas privadas son las que definen, en forma exclusiva, la ejecución de la política energética del país: dejando en manos de privados, generalmente extranjera, la proyección y ejecución de proyectos en un área tan estratégica para el Chile, como es la energía.
En esta misma línea, la política económica es plasmada en un código de aguas, que permite la concentración del recurso en unas pocas manos, sin un costo por el uso y sin privilegios para el consumo humano o población local; el mismo margo legal estableció excepciones para el pago de patentes de agua en la Región de Aysén, beneficiando escandalosamente a los grupos económicos dueños de los derechos sobre el recurso, como ENDESA.
Tanto la gestión del recurso agua, como la crisis energética en la que esta sumida el país, hace ya más de una década; demuestran el gran fracaso del modelo aplicado.
El agua no alcanza para generar energía, así como tampoco para el consumo humano ni agrícola - los acuíferos del norte del país se agotan-, sin embargo, las empresas eléctricas y mineras siguen generado abultadas utilidades; y los costos son asumidos por los consumidores domiciliarios (cortes, disminución de voltaje, aumento de precios de productos agrícolas, etc.) y por las arcas fiscales, con medidas de emergencia que alcanzan los miles de millones de pesos.
Relevante también es mencionar, que una de las causas de esta gran demanda de energía, se debe a la gran concentración tanto de la población como de la industria en el centro del país, lo que da cuenta también del gran fracaso del proceso de regionalización.
Extraído de "Agrupación de Ingenieros Forestales Por el Bosque Nativo"
PRIMERA PARTE
Política energética, código de aguas y proceso de regionalización
"El marco político, que permite la instalación de algunos de estos proyectos, es ilegitimo" y se realizó bajo " un contexto político excepcional", como lo fue la Dictadura Militar de Augusto Pinochet, el que privatizo el derecho al uso de las aguas y de servicios como la Empresa Estatal de Electricidad.
Por otra parte, los proyectos de empresas privadas son las que definen, en forma exclusiva, la ejecución de la política energética del país: dejando en manos de privados, generalmente extranjera, la proyección y ejecución de proyectos en un área tan estratégica para el Chile, como es la energía.
En esta misma línea, la política económica es plasmada en un código de aguas, que permite la concentración del recurso en unas pocas manos, sin un costo por el uso y sin privilegios para el consumo humano o población local; el mismo margo legal estableció excepciones para el pago de patentes de agua en la Región de Aysén, beneficiando escandalosamente a los grupos económicos dueños de los derechos sobre el recurso, como ENDESA.
Tanto la gestión del recurso agua, como la crisis energética en la que esta sumida el país, hace ya más de una década; demuestran el gran fracaso del modelo aplicado.
El agua no alcanza para generar energía, así como tampoco para el consumo humano ni agrícola - los acuíferos del norte del país se agotan-, sin embargo, las empresas eléctricas y mineras siguen generado abultadas utilidades; y los costos son asumidos por los consumidores domiciliarios (cortes, disminución de voltaje, aumento de precios de productos agrícolas, etc.) y por las arcas fiscales, con medidas de emergencia que alcanzan los miles de millones de pesos.
Relevante también es mencionar, que una de las causas de esta gran demanda de energía, se debe a la gran concentración tanto de la población como de la industria en el centro del país, lo que da cuenta también del gran fracaso del proceso de regionalización.
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